TÚNEZ

Marzo  2008

  

Túnez, a caballo entre el mundo árabe y occidente, es un país moderno, abierto al mundo. Rebosa atractivos para cualquier viajero y aún más para los todo terrenos. El territorio del sur está ocupado por el temible Gran Erg Oriental, un inmenso mar de dunas que se adentra profundamente hacia Argelia.
Disponemos de 10 días para conocerlo. En esta ocasión vamos tres toyotas.

Antonio, Nicandro y Soria.
Francis, Carmen y Manuel.
Julio y Marcos. 

 

 

Día 14. YECLA - MARSELLA.

 

La mejor opción para ir a Túnez con los coches es desplazarse al puerto francés de Marsella. Desde allí parten barcos regularmente que realizan la travesía hasta la ciudad de Túnez en unas 22 - 24 horas.

Después del último inventario, con los coches cargados hasta la bandera, rodamos hacia Marsella. Más de 1000 kilómetros de autopistas, parando solo para repostar, comer algo y pagar los interminables peajes.
La idea es detenerse por la noche en alguna área de servicio próxima a Marsella para dormir algunas horas en nuestras maggiolinas. Al día siguiente, por la mañana temprano, al puerto, a tomar el barco.

Así lo hacemos, vamos cumpliendo con los objetivos, y estábamos durmiendo en un área de servicio rodeados de camiones y coches, cuando Francis se despierta por el ruido que hace alguien al subir la cremallera de la maggiolina. Francis reacciona, interpela al ladrón, y este huye con otros tres magrebíes en un mercedes. Han intentado abrir el coche y nos han roto la cerradura. Menos mal que funciona el mando a distancia.

 

 

Día 15. MARSELLA-MARSELLA.

Madrugamos, y bien temprano estamos en el puerto, dispuestos a embarcar. Allí nos encontramos con que los marineros y personal de nuestro barco están de huelga, y no podremos embarcar hasta el día siguiente a primera hora de la tarde.

Decidimos utilizar el día haciendo turismo por los alrededores, y viajamos a Avignon donde pasamos unas horas muy agradables paseando por sus antiguas e históricas calles y plazas.

También conocimos un mercado semanal al aire libre en un pequeño pueblecito. Un mercado increíble, por la cantidad de puestos variados que exponen su mercancía, por la variedad de artículos que presentan, porque muchos puestos exponen alimentos y comidas de gran variedad y calidad.
Al atardecer buscamos un camping para dormir.

 

 

Día 16. MARSELLA-EL BARCO

Por fin podemos embarcar en el barco Danielle Casanova. Para nuestra experiencia, un navío muy grande. 176 metros de largo, 11 pisos de altura, 2200 pasajeros, 700 vehículos, salones, restaurantes...

La inmensa mayoría de los muchísimos coches y camiones que transporta el barco son todo terrenos tremendamente “tuneados” para el desierto. Nuestros toyotas van preparados con frigoríficos para la cerveza fresca y cajoneras para la buena comida.
  

 

 

Día 17. BARCO - TÚNEZ - GAFSA.

Desembarcamos ya por la medio día, y pasamos una aduana muy lenta, añorando las fronteras de Mali o de Mauritania, menos burocráticas. La policía encuentra y confisca nuestras emisoras de 27 megahercios. Menos mal que llevamos más escondidas las emisoras de 2 metros y podemos seguir comunicados.

Como llevamos perdidos día y medio de nuestras vacaciones, damos gas y hacemos carretera. No paramos hasta llegar a media noche a un camping en la ciudad de Gafsa, a unos 300 kilómetros de Túnez.
 

 

Día 18. GAFSA - CHOTT EL JERID.

A partir de Gafsa el paisaje va cambiando poco a poco. Visitamos las desoladas Gargantas de Selja, en una antigua cuenca minera. Avanzando hacia la frontera argelina atravesamos varios palmerales, uno de los más grandes es el de Chebika. En Tozeur llenamos los depósitos de gasoil, y seguimos hasta Nefta, donde abandonamos el asfalto para conocer el escenario creado para rodar uno de los capítulos de la Guerra de las Galaxias.

Volvemos a la carretera, y buscamos la pista que bordea Chott el Jerid, uno de los mayores lagos salados. Es una zona inundable con algunos trozos inundados, que puede ser una gigantesca trampa de barro para los todo terreno.

Al poco de entrar en esta zona paramos entre unas lomas para montar el campamento nocturno.

 

 

Día 19. CHOTT EL JERID - TEMBAINE.


Ya estamos metidos en faena. Seguimos haciendo muchos kilómetros rodeando Chott el Jerid. La pista es fácil de seguir, pero si lloviera sería catastrófico por el barro que que ahora solo vislumbramos en algunas zunas.

Nuevamente circulamos algunos kilómetros por asfalto hasta llegar a Douz, donde volvemos a repostar gasoil. Aquí empieza la pista, ahora sí, de muchos kilómetros de arena, que conduce a Ksar Ghilane. A mitad de camino nos desviamos y cruzamos dificultosamente varias cadenas de dunas para llegar a Tembaine. Es un terreno montañoso rodeado de inmensas dunas, el inicio del Gran Erg Oriental, el temible Sahara.

En este espectacular entorno acampamos disfrutando de la inmensidad y paz del desierto. Y de una suculenta cena regada con buen vino, como siempre.

 

 

Día 20. TEMBAINE - KSAR GHILANE.

Bien temprano iniciamos el regreso y volvemos a cruzar las dunas, a estas horas con la arena muy firme y fácil de conducir. El atardecer anterior la arena estaba muy suelta y complicado de atravesarlas.

Tomamos nuevamente la pista de Ksar Ghilane y disfrutamos de bastantes tramos con dunas de variado tamaño, atascando alguna que otra vez.

Por la tarde llegamos al inmenso oasis de Ksar Ghilane, un palmeral espectacular que surge en medio de ninguna parte gracias al agua que brota abundantemente del subsuelo. Es un lugar de descanso indispensable para el viajero, donde nos bañamos y reponemos fuerzas.

Esa noche ejercemos de buenos yeclanos y cenamos unas sabrosas gachasmigas acompañadas por nuestro mejor vino.

 

 

Día 21. KSAR GHILANE - MATMATA.

Abandonamos Ksar Ghilane y vamos dejando atrás las últimas dunas. Avanzamos hacia el este por unas pistas bien conservadas que nos permiten circular muy rápido.

Al poco de encontrar asfalto llegamos a Chenini, conocido pueblo bereber por sus casas - cuevas construidas en una montaña, ahora abandonadas y semiderruidas.

Por esta zona también visitamos otro pueblecito con los graneros de adobe agrupados y protegidos de forma que resulta difícil saquearlos con facilidad.

Por la tarde llegamos a Matmata y pernoctamos en el Hotel Sidi Driss. Es un hotel subterráneo excavado en el terreno, como machas casas de la zona, y en el que se rodó otro capítulo de la Guerra de las Galaxias.

 

 

Día 22. MATMATA - TÚN.


Se nos acaban las vacaciones y tenemos que avanzar rápido hacia Túnez, la capital, a 500 kilómetros de distancia. Por el camino hacemos algunas paradas para ir conociendo el país.

Paramos en la ciudad de Mareth, por donde pasa la Línea Defensiva de Mareth. Es una amplia zona con casamatas, trincheras, fortines y otros restos que tuvieron importante protagonismo en la segunda guerra mundial.

Hacemos otra parada en el imponente y grandioso coliseo romano de El Jem, muy bien conservado. Es difícil imaginarse la población tan importante de la zona en tiempos de los romanos que daba vida diariamente a una construcción tan colosal.

Ya bien entrada la noche, cansados, llegamos a Túnez. Nos costó encontrar un hotel donde dormir.

 

 

Día 23-24-25. TÚNEZ - BARCO - MARSELLA - YECLA.


El domingo 23 por la mañana volvemos a pasar los lentos trámites aduaneros, recuperamos nuestras emisoras y embarcamos en el Danielle Casanova. La travesía, alargada a unas 27 horas, es bastante movida porque hay mar gruesa, y no apetece salir del camarote.

Cuando desembarcamos en el puerto de Marsella enfilamos rápidamente la autopista para recorrer los 1000 kilómetros que nos quedan para llegar a Yecla.

Otro viaje más por África, este de 4314 kilómetros, que nos permite conocer un poquito más nuestro querido Sahara. No está nada mal para Manuel, el jovencísimo viajero. Ya es su segundo viaje.