BAUTIZO FERRATERO DE PILAR E IVAN

"CASTILLO DE SALVATIERRA"

NOVIEMBRE 2009

 

Hacia ya 3 años que no habíamos vuelto por la vecina localidad de Villena (Alicante), ha pasar una buena mañana divirtiéndonos en la ferrata Castillo de Salvatierra y este fin de semana pasado aprovechando que la mayor parte del grupo se había marchado para entrar en la cueva del Río Mundo, Julio y Cándido  decidimos llevar a Pilar y al pequeño Iván a dicha ferrata para que probaran otra actividad nueva para ellos y muy diferente a la que ya conocen, que es el barranquismo.

 

Nos fuimos temprano para Villena para cogerla con tiempo,  decidimos bajar al incio por la línea de rapels, para que fuera mas emocionante para ellos y así practicar esta maniobra que ya conocen, y al paso ganar algo de tiempo en la bajada, dejamos las 2 cuerdas instaladas para después recogerlas en la subida. Llegamos al inicio después de  bajar rapelando y de una pequeña travesía por la pared inclinada y asegurados por el cable, pronto nos dimos cuenta que la mañanita seria movida de personal, ya que tras nosotros venían 2 grupos, uno de la empresa que ha montado dicha vía y otro grupo de Almería, que se habían desplazado a la provincia de Alicante para aprovechar  los 3 días de fiesta de su Comunidad Autónoma "Gente con suerte, los sufridores mañana al curro", y así hacer varias ferratas de la zona, como esta de Villena, El Cid, El Ponoch y Les Maruges, desde aquí les mando un saludo.

 

 

Empezamos la ferrata con los novatos con muchísima precaución, en las paredes verticales asegurados por Julio desde arriba con una cuerda y yo cubriendo la retaguardia tras ellos. Poco a poco fueron cogiendo soltura y decidimos que fueran subiendo  como todos aunque todos los movimientos y cambios de mosquetones supervisado por nosotros, así poco a poco llegamos al nuevo puente, que no se parece nada al antiguo, donde a Pilar le cambió un poco la cara debido a que se mueve como un flan, y con el pequeño Iván tuvimos un pequeño contratiempo, y es que debido a su estatura, pues no llegaba a los cables de la mano, con lo cual tuvimos que improvisar una pequeña tirolina. Ya con mas agilidad llegamos al puente antiguo donde al ser mucho mas bajo pudo disfrutar del paso sobre los cables, totalmente autónomo, y desde donde ya pudimos recoger la primera cuerda de la línea de rapels.

 

 

 

 

Ya cerquita del final de la ferrata, iniciamos la última subida con un pequeño extraplomo, que ambos salvaron sin problemas, y que nos depositó en la cima, donde esperamos a nuestros compañeros andaluces para despedirnos, y dando por concluido el bautizo ferratero de Pilar e Iván.