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ARROYO ESPINEA AGOSTO 2009
Hay que ver como cambian las cosas por culpa de la puñetera crisis, que estamos sufriendo. Hace apenas algo mas de un año, cuando estudiábamos para descender un barranco nuevo, era vital localizar un hotelito próximo, y el restaurante donde íbamos alegremente al terminar el barranco para poder contar cada uno sus mentiras y proezas entre trago y trago de cerveza. Estamos en el mes de Agosto, el mes de las vacaciones. Algunos de los mas pudientes de nuestro grupo están de vacaciones con la familia en el camping del río Segura, cerca de Yeste, que al parecer es bastante barato. Los mas "probes", sin vacaciones, salimos de Yecla el sábado por la tarde, día 8, con 2 bocadillos y la cerveza con hielo en la nevera. Llegamos ya oscureciendo a la cabecera del barranco, un lugar realmente precioso donde cenamos y después dormimos repartidos entre una tienda de campaña y una autotienda Maggiolina. Por la mañana del Domingo nos levantamos temprano, desayunamos, levantamos el campamento, y a esperar al resto del grupo que están en el camping. Los muy cabr......, "cabritos", llegan con mas de una hora de retraso.
Salimos alrededor de las 10 horas a descender el barranco 9 personas: Pilar, Mateo padre, Mateo hijo, Francis, Dani sobrino, Sergio sobrino, Antonio Mejorano, Pepe y Julio; todos gente fenomenal, buenos amigos, la mayoría curtidos barranquistas. A destacar la pericia y el valor demostrado por Mateo hijo y Pilar, el primero a pesar de su pocos años, y la segunda única chica, como nueva barranquista. Superaron fácilmente las dificultades del barranco, sin dudar a la hora de realizar los saltos. Y si dudaron, lo disimularon muy bien.
El arroyo, que es bastante largo, debió ser divertido, porque, repasando las fotos, todo el mundo sonríe y pone buena cara. Y es que cuando empiezas a aburrirte de andar por el río, pues viene un salto disfruton que rompe la monotonía. Calculo que realizamos unos 15 saltos de hasta 4 o 5 metros.
Únicamente en una ocasión, viendo la dificultad del salto y el destrepe algo arriesgado, coloco la cuerda en un parabol allí existente y comienzo a descender por ella. Mientras tanto, otros destrepan por otro lado unos metros y desde allí saltan a la poza, con lo que parte del personal no tocaron cuerda en todo el recorrido.
Ya en la parte baja del recorrido empezamos a ver huertos a los lados del río. Como la zona se ve llana y aburrida, decidimos ganar algún minuto abandonando el cauce y adelantando por las sendas paralelas al río. En pocos minutos llegamos a Parolix. Enseguida estamos en el centro de la aldea confraternizando con los aborígenes, despelotándonos quitando el neopreno y poniéndonos ropa seca. Pilar, como es mas tímida entre tanto machote, se va a cambiarse al lavadero publico, ocultándose así de aviesas y lascivas miradas.
El descenso del espectacular, largo, a veces encañonado, Arroyo Espinea, lo hemos realizado en 5 horas.
Ahora toca subir a por nuestros toyotas con el turismo de Dani. Son 17,2 Km. mitad asfalto y mitad tierra que subimos lentamente. El descenso en todo terreno es mas rápido. En total tardamos algo mas de 1 hora.
Nuevamente en Parolix, metemos en los coches todos nuestros trastos, y cada mochuelo a su olivo. Los que están de vacaciones por la zona, llegan al camping en unos minutos y a comer, aunque sean las 5 de la tarde. Los que venimos de Yecla tenemos casi 3 horas de carretera, sumando una parada para un café.
Y hasta la próxima salida compañeros.........
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