ASCENSIÓN EN FAMILIA AL MONTE ARABÍ

MARZO  2011

 

 

El Monte Arabí es la montaña mágica de Yecla. Con 1068 metros de altitud, es un lugar muy rico en yacimientos y restos arqueológicos de todo tipo, con una flora y fauna de gran valor. Existen muchas leyendas y mitos sobre este bello y enigmático monte.

 

Destaca de las montañas de los alrededores por su peculiar modelado geológico. La erosión del agua y el viento han configurado huecos , cuevas, abrigos y formas muy curiosas que embellecen sus impresionantes paredes y rocas.

 

Nuestro grupo lleva un tiempo haciendo algunas excursiones en familia, y el Monte Arabí bien merece que le dediquemos un día.

 

Decidimos ascender a su cima, y elegimos hacerlo trepando y escalando por las cuevas y paredes verticales de excepcional belleza de la cara sur. Es una ascensión con algunos pasos delicados, especialmente para nuestras mujeres e hijos. Utilizaremos cuerdas para superar estos pasos potencialmente peligrosos con total seguridad.

 

 

Salimos de Yecla por la carretera de Montealegre, y dejamos los coches en el aparcamiento que hay próximo a las pinturas rupestres de "Cantos de Visera". Pasamos por detrás de las pinturas y superamos el primer desnivel por las escaleras metálicas que allí han instalado. Por cierto, las escaleras y barandillas alteran poderosa y negativamente la naturaleza, el paso no es tan delicado como para requerir tanto hierro, manifestamos nuestro desacuerdo.

 

Continuamos ascendiendo de frente hasta superar el segundo desnivel trepando por el único paso que nos permite el acceso al siguiente escalón, y allí avanzamos a la izquierda, sin ganar altura, con el vacío a la izquierda y las paredes unos metros a la derecha.

 

Al rato llegamos a las grandes cuevas y abrigos donde empiezan las dificultades. Instalamos cuerdas fijas para asegurar algunos pasos, con los mejores escaladores ayudando en los puntos claves. Todos, con gran mérito de los niños, funcionamos como avezados escaladores y vamos superando fácilmente desniveles y cuevas de singular belleza.

 

Pasado este tramo de escalada, seguimos ascendiendo de frente a la cima del Arabí y llegamos a la base de las paredes del "Cuerno". Las bordeamos por la izquierda, cruzamos a la vertiente opuesta y subimos los pocos metros que nos quedan hasta llegar al "Cuerno", al punto geodésico del Arabí.

 

Un rato en la cima haciendo las fotos de rigor, e iniciamos el descenso. Lo hacemos bajando hacia el este, con los acantilados a nuestra derecha, buscando los contados pasos que permiten descender al escalón inferior, hasta llegar nuevamente a las pinturas rupestres y poco después a los coches.

 

En los coches llevamos mesas y sillas, comida y bebida. Rápidamente organizamos una comilona que hace de fenomenal colofón a un buen día de campo.

 

Se dice que el Arabí es un monte con magnetismo al que acuden personas sensitivas  para recargar energías. Con magnetismo o sin magnetismo, esta excursión por lugares tan especiales, rodeados cada uno de amigos y personas queridas, esta excursión nuestro cuerpo y nuestra alma lo agradece de forma muy significativa.