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Salimos de Yecla por
la carretera de Montealegre, y dejamos los coches en el aparcamiento que hay
próximo a las pinturas rupestres de "Cantos de Visera". Pasamos por detrás
de las pinturas y superamos el primer desnivel por las escaleras metálicas
que allí han instalado. Por cierto, las escaleras y barandillas alteran
poderosa y negativamente la naturaleza, el paso no es tan delicado como para
requerir tanto hierro, manifestamos nuestro desacuerdo.
Continuamos
ascendiendo de frente hasta superar el segundo desnivel trepando por el
único paso que nos permite el acceso al siguiente escalón, y allí avanzamos
a la izquierda, sin ganar altura, con el vacío a la izquierda y las paredes
unos metros a la derecha.
Al rato llegamos a las
grandes cuevas y abrigos donde empiezan las dificultades. Instalamos cuerdas
fijas para asegurar algunos pasos, con los mejores escaladores ayudando en
los puntos claves. Todos, con gran mérito de los niños, funcionamos como
avezados escaladores y vamos superando fácilmente desniveles y cuevas de
singular belleza.
Pasado este tramo de
escalada, seguimos ascendiendo de frente a la cima del Arabí y llegamos a la
base de las paredes del "Cuerno". Las bordeamos por la izquierda, cruzamos a
la vertiente opuesta y subimos los pocos metros que nos quedan hasta llegar
al "Cuerno", al punto geodésico del Arabí.
Un rato en la cima
haciendo las fotos de rigor, e iniciamos el descenso. Lo hacemos bajando
hacia el este, con los acantilados a nuestra derecha, buscando los contados
pasos que permiten descender al escalón inferior, hasta llegar nuevamente a
las pinturas rupestres y poco después a los coches.
En los coches llevamos
mesas y sillas, comida y bebida. Rápidamente organizamos una comilona que
hace de fenomenal colofón a un buen día de campo.
Se dice que el Arabí
es un monte con magnetismo al que acuden personas sensitivas para recargar
energías. Con magnetismo o sin magnetismo, esta excursión por lugares tan
especiales, rodeados cada uno de amigos y personas queridas, esta excursión
nuestro cuerpo y nuestra alma lo agradece de forma muy significativa.
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